Perdiguera Informa
Este fin de semana alguna persona depositó brasas aún encendidas en uno de los contenedores de las urbanizaciones. Gracias a la intervención de un vecino se evitó daños mayores.

Esta mala práctica de algunos vecinos que arrojan al contenedor los restos de cenizas y ascuas de las chimeneas o estufas puede ocasionar un incendio en el contenedor con el consiguiente daño en el mobiliario urbano y gasto para las arcas municipales, pero también en los camiones de recogida de residuos.

La ceniza procedente de la limpieza de la chimenea o estufas, aunque parezca lo contrario, puede aún estar encendida durante horas o días cuando es retirada. Se debe por tanto depositar el producto residual de la chimenea o estufa en un recipiente de metal. El recipiente debe dejarse en un lugar seguro y preferiblemente tapado, con el fin de aislarlo del entorno y que la falta de oxígeno consiga anular la combustión. El jardín es un buen sitio para tener el recipiente metálico con las cenizas hasta su apagado definitivo. Ante cualquier duda, es mejor echar agua en su interior.


Una vez quede garantizado que no existen brasas activas, Y NO ANTES, se podrán depositar las cenizas en el contenedor. El incendio de un contenedor de residuos puede provocar que las llamas se propaguen a vehículos, viviendas o incluso a zonas forestales. Con determinadas condiciones meteorológicas, como un viento intenso, se eleva considerablemente el riesgo, un riesgo que entre todos y, en beneficio de todos, podremos evitar si hacemos caso a estas sencillas recomendaciones.




Info General 02-Diciembre-2021 12:01