• 2026-04-27 10:37:56
    Info General

    La caza en Castilla-La Mancha es una actividad de gran relevancia económica, social y cultural, que moviliza cada
    año a miles de personas y genera un impacto directo en el medio rural. En este contexto, garantizar la seguridad
    alimentaria y la calidad sanitaria de las piezas abatidas es una prioridad ineludible. La creciente demanda de carne de
    caza como producto de proximidad y alto valor nutricional exige establecer procedimientos para facilitar la formación
    establecida en el Reglamento (CE) nº 853/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril, por el que
    se establecen normas específicas normas específicas de higiene de los alimentos de origen animal, y en el Real
    Decreto 50/2018, de 2 de febrero, en la práctica cinegética de caza mayor en cuanto a la formación específica en
    sanidad animal.
    Contar con un sistema de formación reglado y actualizado no solo mejora la trazabilidad y salubridad del producto
    final, sino que también refuerza la imagen del sector cinegético como una actividad moderna, profesional y
    comprometida con la salud pública. Castilla-La Mancha, como una de las regiones líderes en actividad cinegética en
    Europa, tiene la oportunidad de situarse a la vanguardia en este ámbito, impulsando una formación que garantice
    prácticas responsables desde el campo hasta las personas consumidoras.
    De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento (CE) n.º 853/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29
    de abril de 2004, para garantizar una correcta inspección de la caza silvestre destinada al mercado de la Comunidad,
    los cuerpos de los animales cazados y sus vísceras deben ser presentados a un establecimiento de manipulación de
    caza y ser sometidos a una inspección post mortem oficial.