Comunicado oficial
Trasladamos un mensaje de tranquilidad en relación a las noticias publicadas sobre la presencia de nitratos en el agua potable, Algarrobo no ha incumplido nunca la normativa y actualmente está muy por debajo del límite para incumplirla.
En Algarrobo, a 21 de abril de 2026
Ante las informaciones publicadas recientemente sobre la presencia de nitratos en el agua de consumo en distintos municipios españoles a raíz de un informe de Greenpeace, queremos trasladar un mensaje claro: el agua que se suministra en Algarrobo cumple estrictamente con la normativa, resultando completamente segura para la salud.
La normativa europea sobre el agua de consumo, una de las más estrictas del mundo y actualizada recientemente a través de la Directiva (UE) 2020/2184, fija un límite de 50 mg/l de nitratos. Este valor, basado en recomendaciones científicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), garantiza que el agua sea segura para la salud, especialmente para los colectivos más vulnerables. Por debajo de ese nivel, el agua se considera potable y apta para el consumo.
En España, además, a través del Real Decreto 3/2023, la legislación refuerza la prevención y el control mediante planes que supervisan toda la cadena del agua, desde su origen hasta el grifo, asegurando un seguimiento continuo de posibles contaminantes como los nitratos, cuyo control en el agua de consumo humano es una obligación permanente para los operadores del servicio y para las autoridades sanitarias competentes.
En el caso de Algarrobo, el agua suministrada ha cumplido siempre con los límites legales fijados por la Directiva (UE) 2020/2184 y el RD 3/2023, que coincide con el recomendado por la OMS. De hecho, los datos analizados durante los años 2025 y 2026 muestran valores de nitratos que se encuentran en niveles muy por debajo de los máximos legalmente permitidos.
Todos los análisis realizados en el agua suministrada pueden consultarse públicamente a través del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (SINAC), portal público del Ministerio de Sanidad. Además, si en algún momento se detectara un problema, la normativa obliga a actuar de inmediato activando una serie de medidas como son: la declaración de no aptitud del agua, la adopción inmediata de medidas correctoras, incluyendo restricciones de consumo, la información transparente a la ciudadanía y el seguimiento continuo hasta la restitución de la aptitud del agua. Estos mecanismos forman parte del sistema ordinario de control sanitario del agua y evidencian el correcto funcionamiento de los sistemas de vigilancia y protección de la salud pública.